Aguilar-Jasso,, Valdez-López,, Valle-Leal,, Aguilar-Jasso,, Hierro-Yepo,, and Lizola-Arvizu: Perfil clínico de pacientes pediátricos con diagnóstico de alergia alimentaria en el noroeste de México



Antecedentes

En los últimos años, la prevalencia de la alergia alimentaria se ha incrementado, conociéndose como “la segunda oleada” de la epidemia alérgica. La alergia alimentaria es muy común en los niños pequeños y disminuye significativamente con la edad, con una prevalencia en México de 6 a 8 %. Esta patología se relaciona con factores de riesgo como predisposición genética, alimentación complementaria tardía o alimentación exclusiva al seno materno por más de seis meses de edad y respuesta inmunológica disminuida. El cuadro clínico es muy variado y en ocasiones difícil de distinguir, ya que puede ir desde reacciones leves hasta reacciones anafilácticas graves.1,2,3

Existen más de 170 alimentos que pueden causar alergia alimentaria. Los ocho alimentos reportados en el mundo y responsables de 90 % de las alergias alimentarias son cacahuate, leche, huevo, trigo, frutos secos, soya, pescado y mariscos.1,3 Existen distintos mecanismos fisiopatológicos de inicio de las alergias alimentarias: sensibilización oral con la ingesta de alimentos, reacción cruzada secundaria a una sensibilización de alérgenos inhalados, producción de autoanticuerpos IgE que reaccionan a proteínas homólogas en los alimentos y activación de células T.

El diagnóstico de la enfermedad se basa en pruebas que establecen mecanismos de hipersensibilidad como prueba sérica de IgE específica para alimentos, pruebas intradérmicas y prueba de reto oral, doble ciego controlada con placebo o simple ciego, considerándose este último el método diagnóstico de elección.1,4,5,6,7,8,9 La base del tratamiento de la alergia alimentaria es la eliminación del alérgeno implicado, reto por el riesgo de complicaciones como deficiencias nutricionales por dietas inadecuadas y detención del crecimiento.1

En México, la presentación clínica de las alergias alimentarias ha sido poco estudiada, ya que solo existe un estudio realizado en ocho regiones del país, el cual incluyó pacientes desde un mes hasta 82 años de edad con sospecha de alergia alimentaria.1 Es importante conocer las manifestaciones de las alergias alimentarias en pacientes de nuestra región, ya que esto ayudará a identificar de manera temprana a los pacientes, así como a canalizarlos oportunamente al especialista para tratamientos específicos.

El objetivo de esta investigación fue conocer el perfil clínico de pacientes pediátricos con diagnóstico de alergia alimentaria atendidos en el servicio de alergología pediátrica de un hospital de segundo nivel de atención en el noroeste de México.

Métodos

Estudio transversal (observacional, descriptivo, transversal y retrospectivo) realizado con previa autorización del comité local de investigación y ética en investigación. El objetivo fue determinar el perfil clínico de pacientes pediátricos con diagnóstico confirmado de alergia alimentaria del servicio de alergología e inmunología pediátrica de un hospital de segundo nivel de atención del noroeste de México entre enero de 2016 y diciembre de 2017.

Se incluyeron los expedientes de 165 pacientes con diagnóstico de envío de alergia alimentaria; fueron excluidos aquellos sin confirmación diagnóstica o con datos incompletos, finalizando con una muestra de 95 expedientes.

De cada expediente se recabó tipo de alergia alimentaria y cuadro clínico de inicio y de presentación, los cuales se englobaron en signos y síntomas gastrointestinales: náuseas, vómito, dolor abdominal, cólicos, diarrea, estreñimiento, proctocolitis, enterocolitis, enfermedad celiaca, esofagitis eosinofílica y gastroenteritis eosinofílica; signos y síntomas respiratorios: rinoconjuntivitis, síndrome oral alérgico, dificultad respiratoria, broncoespasmo, anafilaxia, asma y hemosiderosis; signos y síntomas dermatológicos: urticaria, angioedema y dermatitis atópica.

También se recabaron antecedentes heredofamiliares de atopia y semanas de gestación al nacimiento (SDG); conforme a este parámetro, los niños se clasificaron en pretérmino (< 37 SDG), término (37 a 41 SDG) y postérmino (≥ a 42 SDG), de acuerdo con los criterios de la Organización Mundial de la Salud. Se registró tiempo en meses de alimentación con seno materno, edad de ablactación y alimentos alérgenos positivos en cada paciente conforme los resultados de las pruebas diagnósticas, incluyendo en este estudio únicamente los ocho alimentos alérgenos más comunes reportados en el mundo: cacahuate, leche, huevo, trigo, frutos secos, soya, pescado y mariscos. Se realizó análisis descriptivo de las variables, así como asociación entre las variables principales en el sistema SPSS versión 24 para Windows, considerando significación estadística con p ≤ 0.05.

Responsabilidades éticas

  • Protección de personas y animales. Para esta investigación no se realizaron experimentos en seres humanos ni animales.

  • Confidencialidad de los datos. Se siguieron los protocolos institucionales en relación con la publicación de los datos de los pacientes.

  • Derecho de la privacidad y consentimiento informado. La información se recolectó asegurando el anonimato de los pacientes incluidos.

Resultados

Se estudiaron 95 paciente con edad entre uno y 182 meses, 48 % (n = 46) pertenecía al sexo masculino y 52 % (n = 49), al femenino.

En cuanto a los parámetros sociodemográficos, 52 % (n = 49) de la población tenía antecedentes heredofamiliares de atopia; en cuanto a las semanas de gestación, 77 % (n = 73) nació de término, 55 % (n = 52) fue alimentado de manera exclusiva con leche materna y 78 % (n = 74) con otros alimentos a los seis meses o después; el resto de las frecuencias se describe en el Cuadro 1.

Cuadro 1

Descripción de pacientes pediátricos con alergia alimentaria (n = 95)

Variable n %
Sexo Masculino 46 48
Femenino 49 52
AHF de atopia Presente 49 52
Ausente 46 48
SDG Pretérmino 22 23
Término 73 77
Postérmino 0 0
Alimentación al seno materno Exclusiva con leche materna 52 55
Combinación leche materna y fórmula 13 14
Ausente 30 31
Edad de ablactación < 6 meses 20 21
≥ 6 meses 74 78
ND 1 1

[i] AHF = antecedentes heredofamiliares, SDG = semanas de gestación, ND = no disponible

De los alimentos alérgenos incluidos, los cuatro con mayor frecuencia fueron leche 78 % (n = 74), soya 66 % (n = 63), trigo 31 % (n = 29) y huevo 25 % (n = 24); el resto se describe en el Cuadro 2.

Cuadro 2

Alimentos alérgenos presentes en pacientes pediátricos con alergia alimentaria (n = 95)

Alimentos alérgenos Alergia n %
Cacahuate Positiva 4 4
Negativa 91 96
Leche Positiva 74 78
Negativa 21 22
Huevo Positiva 24 25
Negativa 71 75
Trigo Positiva 29 31
Negativa 66 70
Frutos secos Positiva 8 8
Negativa 87 92
Soya Positiva 63 66
Negativa 32 34
Pescado Positiva 3 3
Negativa 92 97
Mariscos Positiva 5 5
Negativa 90 95

En cuanto a las manifestaciones clínicas iniciales y en la primera consulta, los resultados fueron los siguientes: síntomas gastrointestinales 24 y 26 %, respectivamente; respiratorios y gastrointestinales 24 y 22 %, respectivamente; y respiratorios 15 % en ambos casos (Cuadro 3).

Cuadro 3

Descripción de síntomas en pacientes pediátricos con alergia alimentaria (n = 95)

Síntomas n %
Cuadro clínico inicial Respiratorios 14 15
Gastrointestinales 23 24
Dermatológicos 10 11
Respiratorios y gastrointestinales 23 24
Respiratorios y dermatológicos 8 8
Gastrointestinales y dermatológicos 6 6
Respiratorios, gastrointestinales y dermatológicos 11 12
Cuadro clínico de presentación en la primera consulta Respiratorios 14 15
Gastrointestinales 25 26
Dermatológicos 10 11
Respiratorios y gastrointestinales 21 22
Respiratorios y dermatológicos 14 15
Gastrointestinales y dermatológicos 4 4
Respiratorios, gastrointestinales y dermatológicos 7 7

Según el tipo de alergia, 51 % (n = 48) estuvo mediada por células, 39 % (n = 37) por IgE y 10 % (n = 10) fue mixta.

La media de edad de inicio de la sintomatología fue de 23.34 meses o 1.9 años de edad, con una desviación estándar de 44.5 meses. Al momento de la primera consulta fue de 61.88 meses o 5.1 años de edad, con una desviación estándar de 0.91 meses.

Se encontró asociación positiva entre el tipo de alergia y los siguientes alimentos: cacahuate (p = 0.038), relacionada con alergia mediada por IgE; leche (p = 0.0139), asociada con alergia mediada por células; trigo (p = 0.001), asociada con alergia mediada por células; frutos secos (p = 0.013), asociada con alergia mediada por IgE; y soya (p = 0.003), asociada con alergia mediada por células; el resto se muestra en el Cuadro 4.

Cuadro 4

Asociación entre el tipo de alergia y los 8 alimentos alérgenos estudiados de los pacientes con alergia alimentaria (n = 95)

Alimentos alérgenos Alergia Tipo de alergia p
Mediada por IgE Mediada por células Mixta
n % n % n %
Cacahuate 4 4 0 0 0 0 0.038
No 33 34 48 51 10 11
Leche 23 24 42 45 9 9 0.013
No 14 15 6 6 1 1
Huevo 10 11 12 13 2 2 0.901
No 27 28 36 38 8 8
Trigo 5 5 23 24 1 1 0.001
No 32 35 25 26 9 9
Frutos secos 7 7 1 1 0 0 0.013
No 30 32 47 49 10 11
Soya 17 18 39 42 7 7 0.003
No 20 21 9 9 3 3
Pescado 3 3 0 0 0 0 0.088
No 34 35 48 51 10 11
Mariscos 3 3 1 1 1 1 0.363
No 34 37 47 49 9 9

[i] IgE = inmunoglobulina E

La relación entre el alimento alérgeno y el cuadro clínico inicial fue positiva para cacahuate (p = 0.003), asociada con sintomatología respiratoria; leche (p = 0.00), asociada con sintomatología respiratoria y gastrointestinal; frutos secos (p = 0.004), asociada con sintomatología respiratoria; y pescado (p = 0.029), asociada con sintomatología dermatológica.

La relación entre el alimento alérgeno y el cuadro clínico en la primera consulta fue positiva para cacahuate (p = 0.027), asociándose con sintomatología respiratoria y dermatológica; leche (p = 0.00), asociándose con sintomatología gastrointestinal; huevo (p = 0.001), asociándose con sintomatología respiratoria y dermatológica; frutos secos (p = 0.041), asociándose con sintomatología respiratoria y dermatológica; y mariscos (p = 0.020), asociándose con sintomatología dermatológica (Cuadro 5).

Cuadro 5

Asociación entre el cuadro clínico inicial y de presentación en la primera consulta y el alimento alérgeno con asociación estadísticamente significativa de los pacientes con alergia alimentaria

Cuadro clínico inicial
Alimento alérgeno Respiratorio Gastrointestinal Dermatológico Respiratorio y gastrointestinal Respiratorio y dermatológico Gastrointestinal y dermatológico Respiratorio, gastrointestinal y dermatológico p
Cacahuate 1 25 0 0 3 75 0 0 0 0 0 0 0 0 0.003
Leche 7 9 20 27 6 8 23 32 3 4 4 5 11 15 0.000
Frutos secos 4 50 0 0 3 38 0 0 1 12 0 0 0 0 0.004
Pescado 0 0 0 0 2 67 0 0 1 33 0 0 0 0 0.029
Cuadro clínico de presentación en la primera consulta
Cacahuate 0 0 0 0 1 25 0 0 3 75 0 0 0 0 0.027
Leche 7 9 23 32 6 8 21 28 8 11 2 3 7 9 0.00
Huevo 2 8 6 25 4 17 1 4 9 38 2 8 0 0 0.001
Frutos secos 3 38 0 0 2 24 0 0 3 38 0 0 0 0 0.041
Mariscos 1 20 1 20 3 60 0 0 0 0 0 0 0 0 0.020

En el Cuadro 6 se muestra el costo por consulta y el costo total (media de consultas estimadas por paciente entre las consultas del servicio de medicina familiar y consultas de especialidades) por paciente, informados por el Instituto Mexicano del Seguro Social, donde se realizó el estudio durante 2017.

Cuadro 6

Costos por consulta y total de medicina familiar y especialidades por paciente reportados por el Instituto Mexicano del Seguro Social durante 2017

Consulta Costos reportados por el IMSS durante el 2017 Media de consultas por paciente Costo total
Medicina familiar $674 6 $4044
De otras especialidades $1001 4 $4004
Total por paciente $8048

Discusión

Aproximadamente mil millones de personas en el mundo son afectadas por enfermedades alérgicas,1 las cuales son un problema común en la población pediátrica y relacionada con complicaciones de alta mortalidad.3,9,10 Conocer el perfil clínico de la población con diagnóstico de alergia alimentaria es fundamental para ofrecer un diagnóstico oportuno y un tratamiento individualizado y exitoso. En nuestro estudio, 52 % pertenecía al sexo femenino y 48 % al masculino, con un rango entre uno y 182 meses o 15 años, similar a lo reportado en la literatura, en la que se reconoce mayor afectación del sexo femenino y de los niños pequeños, que disminuye significativamente con la edad.1,2

La media de edad de inicio de la sintomatología fue de 23 meses o 1.9 años de edad, mientras que en la primera consulta fue de 62 meses o 5.1 años de edad, con una diferencia de 3.2 años, lo que ejemplifica la importancia de conocer la presentación y el curso natural de las alergias alimentarias específicas y su asociación con los ocho alimentos alérgenos más comunes documentados en la literatura.

El aumento de la prevalencia de las alergias alimentarias ha sugerido que los factores ambientales tienen mayor efecto que los factores genéticos.1 Se han descrito factores de riesgo asociados con la alergia alimentaria, como la predisposición genética, respuesta inmunológica disminuida en periodos críticos del desarrollo de un individuo, alimentación materna durante la lactancia y mala ablactación.2

En nuestro estudio, 52 % tenía antecedentes heredofamiliares de atopia, 77 % era nacido de término, 55 % fue alimentado de manera exclusiva con leche materna y en 78 % la ablactación fue ≥ 6 meses de edad. No se encontró asociación entre el cuadro clínico inicial y de presentación en la primera consulta, ni el tipo de alergia con las diversas variables sociodemográficas tales como el sexo, los antecedentes heredofamiliares de atopia, las semanas de gestación al nacimiento, la alimentación al seno materno y la edad de ablactación. La única asociación fue entre el cuadro clínico de presentación en la primera consulta y la edad de ablactación. Fue evidente la existencia de un patrón de referencia entre la edad de ablactación y esta patología, mientras que en la literatura se reconoce a la lactancia materna como un método de prevención contra la alergia alimentaria.1

Existen más de 170 alimentos que se sabe pueden causar alergia alimentaria. Los ocho alimentos responsables de 90 % de las alergias alimentarias son cacahuate, leche, huevo, trigo, frutos secos, soya, pescado y mariscos.1 En estudios de cohorte se ha demostrado que la alergia a las proteínas de la leche de la vaca, huevo, cacahuate, pescados y mariscos son las alergias alimentarias más comunes en los niños menores de 12 meses.11,12,13,14 En nuestro estudio, los alimentos alérgenos reportados positivos en orden de frecuencia fueron la leche 78 %, soya 66 %, trigo 31 %, huevo 25 %, frutos secos 8 %, mariscos 5 %, cacahuate 4 % y pescado 3 %. La aparición de la reacción alérgica depende en gran medida de la exposición al alérgeno, de ahí que los hábitos alimentarios regionales son determinantes, por eso, en series españolas al ser el pescado un alimento que se introduce temprano en la dieta del niño o en series estadounidenses donde el cacahuate es frecuente en la dieta del niño, la frecuencia de alergia a estos alimentos es mayor que en otros países. En México, tradicionalmente en la ablactación hay exposición temprana a frutas, verduras, cereales como el arroz y avena y derivados de cereales como el maíz y el trigo (galleta, tortilla), lo que explica el orden de frecuencia en esta serie.

Medina et al. reportaron en México que en pacientes con sospecha de alergia alimentaria fueron más frecuentes síntomas cutáneos, digestivos y cardiovasculares.1 En este estudio, el cuadro clínico inicial y de presentación correspondió a síntomas gastrointestinales, respiratorios y gastrointestinales y respiratorios; mientras que los síntomas dermatológicos por sí solos quedaron en cuarto lugar en ambos momentos.

Con la finalidad de encontrar información que permita orientar al médico tratante al diagnóstico oportuno y tratamiento certero, aun sin pruebas diagnósticas disponibles se investigó el cuadro clínico presentado por el paciente desde el inicio de su padecimiento hasta el momento de la primera consulta y se buscaron asociaciones entre el tipo de alergia y el alimento alérgeno con la sintomatología presentada, reportándose una asociación estadísticamente significativa entre el alimento alérgeno y el cuadro clínico inicial en caso de alergia a cacahuate, asociándose con sintomatología respiratoria; leche, asociándose con sintomatología respiratoria y gastrointestinal; frutos secos, asociándose con sintomatología respiratoria; y pescado, asociándose con sintomatología dermatológica.

Para el alimento alérgeno y el cuadro clínico en la primera consulta se encontró una asociación estadísticamente significativa para el cacahuate, asociándose con sintomatología respiratoria y gastrointestinal; la leche, asociándose con sintomatología gastrointestinal; el huevo, asociándose con sintomatología respiratoria y dermatológica; los frutos secos, asociándose con sintomatología respiratoria y dermatológica; y los mariscos, asociándose con sintomatología dermatológica.

También se reportó asociación estadísticamente significativa entre el tipo de alergia y los siguientes alimentos alérgenos: cacahuate, asociándose con alergia medida por IgE; leche, asociándose con alergia mediada por células; trigo, asociándose con alergia mediada por células; frutos secos, asociándose con alergia mediada por IgE; y soya, asociándose con alergia mediada por células. Esta información permite relacionar el cuadro clínico del paciente al momento de la consulta con un tipo de alergia específica y un probable alimento alérgeno como causante de dicha sintomatología. Con ello es posible asegurar la restricción de la cantidad mínima necesaria de alimentos y disminuir la prevalencia de las alergias alimentarias y sus consecuencias.15,16,17,18

Este estudio, además de proporcionar herramientas útiles para el diagnóstico y tratamiento adecuado de los pacientes con alergia alimentaria, identificó una oportunidad de disminuir el gasto monetario que el abordaje inadecuado clínico implica. Se refirieron 165 pacientes con diagnóstico de probable alergia alimentaria, lo que representó un gasto de $1 327 920.00 pesos mexicanos, de los cuales 95 fueron confirmados con dicho diagnóstico, para un costo total de $764 560.00 pesos mexicanos a lo largo del periodo estudiado, considerando los gastos reportados en 2017 por consulta, con una media de seis consultas por paciente previas a su envío al servicio de alergología e inmunología. De tal forma se pone de manifiesto la importancia de disminuir el gasto que esta patología conlleva para nuestro sistema de salud.19

Se puede ofrecer un tratamiento oportuno, eficaz e individualizado con base en la sintomatología de cada paciente, evitando el retraso actual de más de tres años en el diagnóstico de los pacientes con alergia alimentaria. Se pone de manifiesto la necesidad de programas educativos para médicos generales y pediatras, para dar a conocer el cuadro clínico de estos pacientes y los alérgenos asociados y de esta forma establecer estrategias y ofrecer un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado de las alergias alimentarias.

Conclusiones

Las alergias alimentarias en la población del noroeste de México se manifiestan con mayor frecuencia con síntomas gastrointestinales, respiratorios o una combinación de ambos.

Existió asociación entre los alimentos alérgenos, el cuadro clínico inicial y el que se presentan en la primera consulta al servicio de alergología: en la alergia a cacahuate, los síntomas iniciales fueron principalmente dermatológicos, agregándose síntomas respiratorios en la evolución; en la alergia a la leche de vaca, el cuadro clínico es variado desde el inicio y abarca signos síntomas principalmente respiratorios y gastrointestinales; en la alergia al huevo predominaron síntomas gastrointestinales, dermatológicos y respiratorios; en la alergia a frutos secos, los síntomas desde fases iniciales fueron principalmente respiratorios y dermatológicos.

Los cuatro alimentos alérgenos más comunes en nuestra serie fueron leche, soya, trigo y el huevo.

Agradecimientos

Agradecimiento especial al personal directivo del Hospital General Regional 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social en Ciudad Obregón Sonora, así como al personal del Departamento de Pediatría, residentes, médicos adscritos y personal de enfermería.

Referencias

1. Medina-Hernández A, Huerta-Hernández R, Góngora-Meléndez M, Domínguez-Silva G,Mendoza-Hernández DA, et al. Perfil clínico-epidemiológico de pacientes con sospecha de alergia alimentaria en México. Estudio Mexipreval. Rev Alerg Mex. 2015;62:28-40.

A Medina-Hernández R Huerta-Hernández M Góngora-Meléndez G Domínguez-Silva DA Mendoza-Hernández Perfil clínico-epidemiológico de pacientes con sospecha de alergia alimentaria en México. Estudio MexiprevalRev Alerg Mex.2015622840

2. Puente-Fernández C, Maya-Hernández R, Flores-Merino M, Romero-Figueroa MS, Barajas M, Domínguez-García MV. Self-reported prevalence and risk factors associated with food hypersensitivity in Mexican young adults. Ann Allergy Asthma Immunol. 2016;116(6):523-527. DOI: 10.1016/j.anai.2016.03.010

C Puente-Fernández R Maya-Hernández M Flores-Merino MS Romero-Figueroa M Barajas MV Domínguez-García Self-reported prevalence and risk factors associated with food hypersensitivity in Mexican young adultsAnn Allergy Asthma Immunol.2016116652352710.1016/j.anai.2016.03.010

3. Alkazemi D, Albeajan M, Kubow S. Early Infant feeding practices as possible risk factors for immunoglobulin e-mediated food allergies in Kuwait. Int J Pediatr. 2018;2018:1701903. DOI: 10.1155/2018/1701903

D Alkazemi M Albeajan S. Early Kubow Infant feeding practices as possible risk factors for immunoglobulin e-mediated food allergies in Kuwait.Int J Pediatr.201820181701903170190310.1155/2018/1701903

4. Sharma HP, Bansil S, Uygungil B. Signs and symptoms of food allergy and food-Induced anaphylaxis. Pediatr Clin North Am. 2015;62(6):1377-1392. DOI: 10.1016/j.pcl.2015.07.008

HP Sharma S Bansil B. Uygungil Signs and symptoms of food allergy and food-Induced anaphylaxisPediatr Clin North Am.20156261377139210.1016/j.pcl.2015.07.008

5. Burks AW, Tang M, Sicherer S, Muraro A, Eigenmann PA, Ebisawa M, et al. ICON: food allergy. J Allergy Clin Immunol. 2012;129(4):906-920. DOI: 10.1016/j.jaci.2012.02.001

AW Burks M Tang S Sicherer A Muraro PA Eigenmann M Ebisawa ICON: food allergyJ Allergy Clin Immunol.2012129490692010.1016/j.jaci.2012.02.001

6. Bedolla-Barajas M, Bedolla-Pulido TR, Camacho-Peña AS, González-García E, Morales-Romero J. Food hypersensitivity in Mexican adults at 18 to 50 years of age: a questionnaire survey. Allergy Asthma Immunol. 2014;6(6):511-516. DOI: 10.4168/aair.2014.6.6.511

M Bedolla-Barajas TR Bedolla-Pulido AS Camacho-Peña E González-García J. Morales-Romero Food hypersensitivity in Mexican adults at 18 to 50 years of age: a questionnaire surveyAllergy Asthma Immunol.20146651151610.4168/aair.2014.6.6.511

7. Sicherer SH, Sampson HA. Food allergy: epidemiology, pathogenesis, diagnosis, and treatment. J Allergy Clin Immunol. 2014;133(2):291-307. DOI: 10.1016/j.jaci.2013.11.020

SH Sicherer HA. Sampson Food allergy: epidemiology, pathogenesis, diagnosis, and treatment.J Allergy Clin Immunol.2014133229130710.1016/j.jaci.2013.11.020

8. Moussa-Afify S, Pali-Schöññ I. Adverse reactions to food: the female dominance-A secondary publication and update. World Allergy Organ J. 2017;10:43. DOI: 10.1186/s40413-017-0174-z

S Moussa-Afify I. Pali-Schöññ Adverse reactions to food: the female dominance-A secondary publication and update.World Allergy Organ J.201710434310.1186/s40413-017-0174-z

9. Elbert NJ, Kiefte-De-Jong JC, Voortman T, Nijsten TEC, De-Jong NW, Jaddoe VW, et al. Allergenic food introduction and risk of childhood atopic diseases. PLoS One. 2017;12(11):e0187999. DOI: 10.1371/journal.pone.0187999

NJ Elbert JC Kiefte-De-Jong T Voortman TEC Nijsten NW De-Jong VW Jaddoe Allergenic food introduction and risk of childhood atopic diseasesPLoS One.20171211e018799910.1371/journal.pone.0187999

10. Kattan J. The prevalence and natural history of food allergy. Curr Allergy Asthma Rep. 2017;16(7):16-47. DOI: 10.1007/s11882-016-0627-4

J. Kattan The prevalence and natural history of food allergyCurr Allergy Asthma Rep.2017167164710.1007/s11882-016-0627-4

11. Rosas MR. Alergia e intolerancia alimentaria. Ámbito Farmacéutico Nutrición. 2006;25(7):56-59.

MR Rosas Alergia e intolerancia alimentariaÁmbito Farmacéutico Nutrición20062575659

12. Doğruel D, Bingöl G, Altıntaş DU, Yılmaz M, Güneşer-Kendirli S. Clinical features of food allergy during the 1st year of life: the ADAPAR birth cohort study. Int Arch Allergy Immunol. 2016;169(3):171-180. DOI: 10.1159/000444639

D Doğruel G Bingöl DU Altıntaş M Yılmaz S Güneşer-Kendirli Clinical features of food allergy during the 1st year of life: the ADAPAR birth cohort studyInt Arch Allergy Immunol.2016169317118010.1159/000444639

13. Wood RA. The natural history of food allergy. Pediatrics. 2003;111(6 Pt 3):1631-1637.

RA Wood The natural history of food allergyPediatrics20031116Pt 316311637

14. Hoz B. Etiopatogenia. En: Hoz B, Dordal T, Enrique E. Alergias respiratorias 2020 . España: Euromedice; 2012.

B. Hoz Etiopatogenia B Hoz T Dordal E. Enrique Alergias respiratorias 2020EspañaEuromedice2012

15. Bedolla-Barajas M, Alcalá-Padilla G, Morales-Romero J, Camacho-Fregoso J, Rivera-Mejía V. Peanut allergy in Mexican children: what is the effect of age at first consumption? Iran J Allergy Asthma Immunol. 2016;15(1):53-61.

M Bedolla-Barajas G Alcalá-Padilla J Morales-Romero J Camacho-Fregoso V. Rivera-Mejía Peanut allergy in Mexican children: what is the effect of age at first consumption?Iran J Allergy Asthma Immunol.20161515361

16. Chinthrajah RS, Hernandez JD, Boyd SD, Galli SJ, Nadeau KC. Molecular and cellular mechanisms of food allergy and food tolerance. J Allergy Clin Immunol. 2016;137(4):984-997. DOI: 10.1016/j.jaci.2016.02.004

RS Chinthrajah JD Hernandez SD Boyd SJ Galli KC. Nadeau Molecular and cellular mechanisms of food allergy and food toleranceJ Allergy Clin Immunol.2016137498499710.1016/j.jaci.2016.02.004

17. Bedolla-Barajas M, Bedolla-Pulido TR, Macriz-Romero N. Prevalence of peanut, tree nuts, sesame, and seafood allergy in Mexican adults. Rev Invest Clin. 2015;67(6):379-386.

M Bedolla-Barajas TR Bedolla-Pulido N. Macriz-Romero Prevalence of peanut, tree nuts, sesame, and seafood allergy in Mexican adults.Rev Invest Clin.2015676379386

18. Savage J, Sicherer S, Wood RA. The natural history of food allergy. J Allergy Clin Immunol Pract. 2003;4(2):196-203. DOI: 10.1016/j.jaip.2015.11.024

J Savage S Sicherer RA. Wood The natural history of food allergyJ Allergy Clin Immunol Pract.20034219620310.1016/j.jaip.2015.11.024

19. Supo J. Chi cuadrada prueba de independencia [Internet ]. Peru: Bioestadístico; 2011 [Consultado 2012 Aug 16 ]. Disponible en: http://bioestadistico.com/chi-cuadrado-prueba-de-independencia

J. Supo Chi cuadrada prueba de independenciaPeruBioestadístico16082012http://bioestadistico.com/chi-cuadrado-prueba-de-independencia

Notes

[3] Este artículo debe citarse como: Aguilar-Jasso D, Valdez-López F, Valle-Leal JG, Aguilar-Jasso J, Del Hierro-Yepo JC, Lizola-Arvizu N. Perfil clínico de pacientes pediátricos con diagnóstico de alergia alimentaria en el noroeste de México. Rev Alerg Mex. 2018;65(3):153-161

Glossary

Abreviaturas y siglas

AHF

antecedentes heredofamiliares

IgE

inmunoglobulina E

SDG

semanas de gestación al nacimiento



This display is generated from NISO JATS XML with jats-html.xsl. The XSLT engine is libxslt.

Enlaces refback

  • No hay ningún enlace refback.


Licencia de Creative Commons
Este obra está bajo una licencia de Creative Commons Reconocimiento-NoComercial 4.0 Internacional.